Aviso

PREMISAS BÁSICA XIII - XVI

XIII.

Cuando hablamos de conocimiento está en juego la explicación de la experiencia y no la experiencia en sí misma. El conocer es un co-hacer en el convivir, de tal manera que nuestra existencia ocurre en dos dominios operacionales disyuntos, la fisiología, nuestra dinámica interna y la conducta, el dominio de nuestro ser relacional. Entonces el conocimiento depende de la cultura y de las estructuras mentales del sujeto. Es expresión de cada clase social. Conocer es develar, mirar, crear, proponer, decir, crecer, todo lo que tiene que ver con la vida. (Freire)

XIV.

Popper cree que el conocimiento no es un proceso acumulativo sino que, por el contrario, es un proceso que continuamente está cambiando. Por lo anterior, los seres humanos –así como el medio que lo rodea- cambian de manera congruente en el devenir de sus interacciones, autopoiesis y adaptación.

XV.

Los seres humanos vivimos un vivir espiritual en el ámbito conductual, y un vivir material en el ámbito fisiológico, y que en efecto estos dos ámbitos de existencia no son estrictamente separables porque se modulan mutuamente. Desde esta perspectiva, vivir es conocer el mundo que se vive. El conocimiento no se transfiere de un sujeto a otro, es una construcción en forma integradora e interactiva. Entonces, la postura de conocimiento nos invita a explicar qué es lo que aprenden los niños, niñas y adolescentes y qué significa formar. Por esto el proceso de construcción del conocimiento es activo, participativo y consciente y es responsabilidad de cada sujeto la re- significación de la experiencia.

XVI.

El aprender, como dice Maturana, ocurre como el continuo cambio estructural del ser vivo en la conservación del acoplamiento estructural en un medio que está en continuo cambio, de modo que el curso del cambio estructural que el ser vivo vive en el aprender es aquel en el que el ser vivo se conserva en coherencia operacional con el medio. Más aún el aprender ocurre de manera espontánea todo el tiempo y en toda circunstancia a lo largo del vivir. (…) Por esto el aprender es un proceso de cambio estructural histórico sin vuelta atrás. Lo vivido no se desaprende, pero cada momento del vivir es el punto de partida para el fluir del vivir que se sigue desde allí, y por lo tanto para la transformación de lo aprendido. (Maturana, Formación humana y capacitación, 2002)

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